Los pensamientos en zazen

Por Ninsan Duván Giraldo
Uno de los grandes interrogantes que se presenta a quienes inician la práctica de zazen es ¿qué hacer con los pensamientos? Tristemente, no poder resolverlo adecuadamente, puede generar abandono de la práctica.
Se suele pensar que la meditación tiene como objetivo poner la mente en blanco, en un profundo estado de concentración y de no-pensamiento. Al no experimentar ese estado, puede concluirse que la práctica no es correcta. Es posible que, al no percibirse un «progreso» se abandone la práctica para seguir buscando una fórmula que consiga ese estado de no-pensamiento.
Los pensamientos se producen de forma voluntaria e involuntaria. Si se profundiza lo suficiente en la práctica de zazen, se puede experimentar que se puede estar más allá del pensamiento y del no-pensamiento. En el Fukanzazengi, el maestro Dōgen dice: «Siéntate en una postura estable e inamovible, piensa no-pensamiento, ¿cómo piensas no-pensamiento? Más allá del pensamiento, este es el arte esencial de Zazen». En esta enseñanza, el maestro Dōgen aconseja sobre la actitud mental-corporal en zazen y utiliza tres términos: pensamiento, no-pensamiento y más allá del pensamiento. En este contexto, el pensamiento se refiere a las construcciones mentales de experiencias pasadas en relación con los objetos.
Se suele interpretar la realidad con base en preferencias, en lo que es agradable y desagradable. Esta dinámica del deseo genera procesos de apego y rechazo. La práctica de zazen también puede verse influenciada por esta forma de percibir la realidad. Si se percibe comodidad, lucidez y claridad mental, se puede concluir que se tuvo una buena práctica. Por lo contrario, si se experimenta agitación mental y pensamientos asociados a estados de ánimo (la rumia mental produce más pensamientos perpetuando y/o aumentando la ansiedad, tristeza e inseguridad), se puede pensar que fue una mala práctica de zazen.
El no-pensamiento, el «ideal de la práctica» que se puede querer «lograr», es otra forma equivocada de practicar zazen. Buscar no pensar crea otras formas de pensamiento. Si en algún momento de la práctica hay no-pensamiento; esto no es sinónimo de Iluminación. Tanto si hay pensamiento al participar intencionalmente en la actividad mental, identificándose con sus contenidos, como si se experimenta no-pensamiento, en ninguna de las dos se está practicando zazen.
Más allá del pensamiento, incluye el pensamiento y el no-pensamiento. Como dice el maestro Shunryu Suzuki: «La gran mente lo experimenta todo dentro de sí misma». Más allá del pensamiento es no tratar de controlar, apegarse o rechazar el ir y venir de los pensamientos. Más allá del pensamiento, lo incluye todo, no hay separación. También dice Suzuki Roshi: «El agua siempre tiene olas… Una mente con olas no es una mente perturbada si no, en realidad, AMPLIADA».
La montaña y las nubes
La metáfora de la montaña y las nubes se utiliza con frecuencia para explicar la actitud en zazen. La montaña representa la postura corporal y las nubes que se forman y disuelven representan los pensamientos. En la práctica de zazen, suele desearse que el cielo este totalmente despejado, que no haya nubes o, si las hay, que sean cálidas y sutiles. Cuando las nubes son grises y oscuras, se rechazan porque vaticinan una tempestad. La actitud mental de apego y rechazo entorpece la relación con los pensamientos y, así, la realidad queda dividida en sujeto y objeto, en pensador y pensamientos, en montaña y nubes.
En la práctica, no se debe ver a los pensamientos como algo separado; estos simplemente aparecen. No se debe querer controlar su forma y el ritmo de su paso, el esfuerzo debe estar concentrado en volver al cuerpo y la respiración, en soltar y abrir la mano del pensamiento, no desde elaboraciones mentales, sino desde el cuerpo, en una postura estable e inamovible. Como dice el maestro Menzan: «Sentarse en zazen, shikantaza, quiere decir no hacer ningún esfuerzo mental, no añadir oscuridad a la oscuridad; no añadir discriminación a la discriminación; no generar apego o aversión al apego o aversión».
Por Ninsan Duván Giraldo.
Medellín, marzo 4° de 2026

3 comentarios en “Los pensamientos en zazen”
Unsui es la forma de llamar a los monjes en el zen, nube-agua. Como las nubes se mueven sin una forma fija y como el agua, adaptan su forma al cauce por el que fluyen, más allá del pensamiento.
Maravilloso artículo
Mil gracias
Gracias . Todos los momentos en zazen son diferentes tenemos las dificultades , los proyectos , mi postura al estar sentada , trato de estar posición correcta y comoda etc etc todo estos pensamientos llegan. Mí satisfacción es el tener voluntad de sentarme . Lo demás es parte de Zazen Tengo una pregunta sobre Shikantaza, siento que es la respiración , inhaló exhaló . No si es así ?. Gracias